La caída de Khadaffy es una vuelta de tuerca en la dirección de los novedosos aires que soplan en el mundo desde hace más de veinte años. Precisamente desde que cayera el Muro de Berlín y concluyera la Guerra Fría.
Este régimen, como tantos otros, fue la escenificación de lo que dio en llamarse el Tercer Mundo. Aquel impulso nacido en abril de 1955 en Bandung a iniciativa de Nerhu de la India, Sukarno de Indonesia y Nasser de Egipto. Esta primera conferencia fue el puntal inicial del Movimiento de Países no Alineados que sin embargo, con el tiempo, se alinearon con una política económica afín al intervencionismo de Estado. Enemigos declarados de la economía de mercado (que en general hoy florecen en el mundo a pesar de la crisis del 2008) construyeron una mixtura entre marxismo y nacionalismo.
Leer más...
sábado, 27 de agosto de 2011
Té y simpatía. Por Jorge Raventos
No está confirmado que Jaime Durán Barba, el gurú de Mauricio Macri, haya ejercido alguna influencia directa sobre la Presidente, pero muchos sospechan que él contribuyó (quizás por interpósita persona) al cambio de estilo que viene ejercitando la señora de Kirchner desde poco antes de su victoria electoral. El saludo telefónico al jefe de gobierno porteño (“habla la vecina de enfrente”) cuando Macri derrotó con más del 60 por ciento de los votos al oficialista Daniel Filmus, fue, en ese sentido, un hito. Que se destacó más al tener como telón de fondo la intolerancia que hasta allí había mostrado el kirchnerismo de capa y espada.
Leer más...
Leer más...
lunes, 22 de agosto de 2011
Misterios electorales a la luz del Yin y el Yang. Por Jorge Raventos
El sábado 13, uno de los encuestadores serios que el oficialismo consulta (para enterarse de la realidad que otros encuestadores suelen dibujar), adelantó que la señora de Kirchner podía alcanzar los 50 puntos en las primarias del domingo 14. Leído el lunes 15 ese estudio parece visionario, pero el sábado, cuando el entorno de la candidata lo examinó, algunos de los miembros de ese círculo estimaron que se encontraban ante “una exageración”, “un delirio”, incluso.
Ni los propagandistas más febriles de la tesis de que “Cristina ya ganó” que venía esgrimiendo el oficialismo imaginaban la oleada de votos sobre la que surfeó la señora de Kirchner por todo el territorio nacional (con excepción de la San Luis de los Rodríguez Saa). El domingo, ya cerrado el comicio, los medios oficialistas sólo se atrevían a hablar de "un porcentaje superior a los 40 puntos".
Leer más...
Ni los propagandistas más febriles de la tesis de que “Cristina ya ganó” que venía esgrimiendo el oficialismo imaginaban la oleada de votos sobre la que surfeó la señora de Kirchner por todo el territorio nacional (con excepción de la San Luis de los Rodríguez Saa). El domingo, ya cerrado el comicio, los medios oficialistas sólo se atrevían a hablar de "un porcentaje superior a los 40 puntos".
Leer más...
Razones de una ratificación. Por Daniel V. González
El amplio y extendido triunfo obtenido por Cristina Kirchner el pasado 14 de agosto no era esperado, en su magnitud, ni por los derrotados ni por los vencedores.
Aunque se trató de comicios internos, sus especiales características hacían de ella una elección antes de la elección, con resultados reveladores acerca de las preferencias de la opinión pública en materia de candidatos presidenciales, a dos meses de la elección propiamente dicha. Y estos resultados equivalen lisa y llanamente a una reelección virtual que hacen de la elección general un mero trámite.
Leer más...
Aunque se trató de comicios internos, sus especiales características hacían de ella una elección antes de la elección, con resultados reveladores acerca de las preferencias de la opinión pública en materia de candidatos presidenciales, a dos meses de la elección propiamente dicha. Y estos resultados equivalen lisa y llanamente a una reelección virtual que hacen de la elección general un mero trámite.
Leer más...
sábado, 13 de agosto de 2011
Primarias decisivas, aunque no se elija nada. Por Jorge Raventos
Finalmente, con las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo 14 llega la hora de la verdad para los candidatos y también para los encuestadores. Las PASO no cumplirán la función para la que fueron previstas (que sean los ciudadanos con su voto y no los aparatos o los jefazos a puro dedo los que definan las fórmulas presidenciales y las listas de candidatos al Congreso de los partidos políticos), pero al menos servirán como un índice objetivo de las tendencias de la opinión pública, descriptas hasta aquí de manera errática (o sospechosa) por la abrumadora mayoría de las consultoras. lunes, 8 de agosto de 2011
El "cordobesismo", etapa superior del "delasotismo". Por Daniel V. González
Primero, de la fortaleza del Justicialismo local, que pudo recuperarse del atípico voto de dos años atrás cuando la ira contra el gobierno nacional le propinó algunos coletazos relegándolo al tercer lugar en las elecciones para diputados y senadores nacionales.
En segundo lugar, el desgranamiento del juecismo que, a medida que pasan los años, se desdibuja como fuerza política y pone en evidencia sus falencias estructurales y las limitaciones de su discurso político.
Leer más...
sábado, 6 de agosto de 2011
No hagan olas. Por Jorge Raventos
A días de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO), el gobierno de Cristina de Kirchner, aunque vigorosamente apuntado a la campaña electoral, parece golpeado por la hemiplejia: sólo funciona uno de sus hemisferios -el que se dedica al “relato” y la retórica- mientras un efecto anestésico embota el centro de las decisiones perentorias. La consigna, en este sentido, es el clásico “no hagan olas”.
Leer más...
Leer más...
martes, 2 de agosto de 2011
La confesión de De la Sota. Por Daniel V. González
Ya en la recta final de campaña electoral, a menos de una semana de los comicios provinciales, José Manuel de la Sota sufrió un impensado traspié. Asediado por periodistas, en la mañana del martes, y al ser preguntado por quién votará el próximo 14 de agosto, respondió: "¿el voto del 14 de agosto? Sí, el justicialismo de Córdoba tomó una definición que la manifestó a nivel nacional".
El periodista insitió: “¿Va a votar a la presidente de la Nación?”
Y De la Sota ratificó: “El peronismo ha decidido eso en todo el país”.
No quedó lugar para la duda. La respuesta fue clara y contundente.
Leer más...
El periodista insitió: “¿Va a votar a la presidente de la Nación?”
Y De la Sota ratificó: “El peronismo ha decidido eso en todo el país”.
No quedó lugar para la duda. La respuesta fue clara y contundente.
Leer más...
DUHALDE PUEDE
La Argentina en poco tiempo decidirá nuevamente el rumbo a seguir.
Gobernar es establecer prioridades.
En el país de los alimentos, todavia hay gente con necesidades basicas insatisfechas, por eso, el Hambre Cero es la prioridad mayor.La prevencion y represion del delito, la lucha contra el narcotrafico y la droga dependencia, los derechos humanos integrales es decir a la vida, a la salud, a la educacion, a la vivienda, al trabajo, tambien lo son, sin olvidarnos de los derechos a la niñez y a la ancianidad como nos enseñara el Gral. Perón. Preservar de cualquier gobierno a las cajas de las jubilaciones retribuyendoles lo que les corresponde.
Cerrar las heridas del pasado con verdad y justicia para todos, la paz y reconciliacion de los argentinos se logra no con presiones ideologicas o condicionamientos a la justicia apartandola del principio de legalidad, sino que es con Orden y Libertad.
Recuperar el federalismo para que el gobierno nacional deje de ser factor de presion, despojo y chantaje a las provincias y sus gobernantes, sean del signo politico que sean.
Los organismos de control del Estado deben estar en manos de la oposicion.
Garantia absoluta a la libertad de prensa y reconstruir el INDEC.
Creemos necesario construir una Nacion, por lo tanto, duradera y previsible con un pensamiento estrategico y no solo coyuntural, en donde se respeten las leyes y las instituciones de la republica, en el marco de una América Latina unida reforzando el MERCOSUR y la UNASUR.
Convocamos a todas las Compañeras y Compañeros Peronistas y de otras corrientes politicas a que se sumen a esta patriada para lograr la grandeza de la Nacion y la felicidad del pueblo argentino.
el 14 de agosto
VOTE POR DUHALDE + DAS NEVES
Argentina
"Peña Eva Peron - filial Cba"
Alfonso Piro
Coordinador General
peronismoenmarcha@hotmail.com Leer más...
Gobernar es establecer prioridades.
En el país de los alimentos, todavia hay gente con necesidades basicas insatisfechas, por eso, el Hambre Cero es la prioridad mayor.Cerrar las heridas del pasado con verdad y justicia para todos, la paz y reconciliacion de los argentinos se logra no con presiones ideologicas o condicionamientos a la justicia apartandola del principio de legalidad, sino que es con Orden y Libertad.
Recuperar el federalismo para que el gobierno nacional deje de ser factor de presion, despojo y chantaje a las provincias y sus gobernantes, sean del signo politico que sean.
Los organismos de control del Estado deben estar en manos de la oposicion.
Garantia absoluta a la libertad de prensa y reconstruir el INDEC.
Creemos necesario construir una Nacion, por lo tanto, duradera y previsible con un pensamiento estrategico y no solo coyuntural, en donde se respeten las leyes y las instituciones de la republica, en el marco de una América Latina unida reforzando el MERCOSUR y la UNASUR.
Convocamos a todas las Compañeras y Compañeros Peronistas y de otras corrientes politicas a que se sumen a esta patriada para lograr la grandeza de la Nacion y la felicidad del pueblo argentino.
el 14 de agosto
VOTE POR DUHALDE + DAS NEVES
Argentina
"Peña Eva Peron - filial Cba"
Alfonso Piro
Coordinador General
peronismoenmarcha@hotmail.com Leer más...
sábado, 30 de julio de 2011
Fantasmas K: peronismo, campo y opinión pública. Por Jorge Raventos
La ola polar que clausura meteorológicamente el mes de julio es casi una metáfora del frío que este mes invadió las filas del gobierno. Más allá de los discursos de de oportunidad, queda poco de la arrogancia triunfal que, pocas semanas atrás, proclamaba que “Cristina ya ganó”. Hoy los lenguaraces del oficialismo se dedican, más bien, a tranquilizar a la tropa propia y a explicar que las sucesivas derrotas padecidas en Capital Federal y Santa Fe no son el anticipo de catástrofes mayores. Por si acaso, con el objetivo de evitar que un triunfo de José De la Sota en Córdoba el domingo próximo sea interpretado como una nueva caída oficialista, la señora de Kirchner ha ordenado a sus menguantes fuerzas mediterráneas que proclamen su apoyo al candidato peronista. Se trata, en rigor, de un retroceso táctico de la Casa Rosada, forzado por las circunstancias: encrespada cuando De la Sota no permitió que le digitaran las candidaturas provinciales desde el poder central, la misma Presidente había dispuesto que su nombre no apareciera en las boletas del peronismo cordobés al que ahora, tardíamente, busca abrazarse.
Leer más...
Leer más...
jueves, 28 de julio de 2011
Santa Fe no es la Capital Federal. Por Daniel V. González
El fastidio del kirchnerismo es creciente. Al resultado electoral desfavorable en la Capital Federal, ahora se suma el de la provincia de Santa Fé, que es más significativo aún. Y nuevamente, aunque con mucho mayor cuidado, los intelectuales del gobierno han reaccionado de la misma manera que lo hizo, con mayor desenfado, Fito Páez ante el triunfo de Mauricio Macri: echándole la culpa al electorado por haber votado a alguien como Miguel Del Sel, postergando al candidato oficial, Agustín Rossí, que salió tercero, con el 22% de los votos emitidos.
Leer más...
Leer más...
sábado, 23 de julio de 2011
Las urnas de Santa Fe y una perspectiva federal. Por Jorge Raventos
La eliminación del seleccionado de fútbol argentino en la Copa América y, en un plano menor, la “autocrítica” de los intelectuales kirchneristas del grupo Carta Abierta desplazaron la atención general de las muy importantes elecciones santafesinas. Seguramente a partir de la noche del domingo 24 el país tomará plena conciencia de lo que se estaba jugando en esa provincia, en la que votan casi dos millones y medio de argentinos. Por cierto, se disputan allí la gobernación, 50 diputaciones y 19 bancas de senador provinciales y 43 intendencias; pero, más allá de esas posiciones, lo que el conjunto del país observará en el comportamiento del electorado santafesino es si confirma o refuta el relato oficialista según el cual la candidatura presidencial de Cristina de Kirchner tiene asegurado el triunfo en primera vuelta.Qué vientos liberamos para nuestra derrota. Por Julio Bárbaro
En el mundo de las encuestas, los resultados dejaron de ser sorpresa, tanto como el sexo en el embarazo. Cuando el oficialismo y el dinero distorsionan las mediciones, algunos terminan enamorados de sus propias mediciones. Quedaron vigentes los que trabajaron seriamente; dan vergüenza ajena los que sólo midieron su propia rentabilidad. Y luego están los enojados con los votantes, que actúan como si la sorpresa les hubiera obsequiado lucidez para explicar el resultado. Olvidan que los votos, como los goles, sólo se cuentan. Jamás se juzgan. Resulta absurdo. Son demasiados años de gobierno para que una elección les haga perder el equilibrio, salvo que el mensaje de talento propio y mediocridad ajena haya salido del espacio de la publicidad para convertirse en un verdadero dogma de fe. miércoles, 20 de julio de 2011
La elite intelectual. Por Claudio Chaves
A las brutales afirmaciones de Aníbal Fernández respecto de que el electorado capitalino se parece a Macri, le siguieron las de Fito Paéz y el asco que le despiertan la mitad de los porteños.Con estos exabruptos se inició la cadena de dislates. Queda claro lo que piensa Fernández, pues no se cansa de repetirlo. Macri es un vago, al que no le gusta trabajar, ni le interesa el ejercicio de la política como “ella debe practicarse”, el resultado es que el 47 % de los porteños “que se le parecen” son irresponsables, desentendidos de la cosa pública. Conclusión: el voto a Mauricio carece de la fuerza, el valor y la ética del sufragio “comprometido” con los valores solidarios que serían los de Filmus.
Leer más...
Leer más...
lunes, 18 de julio de 2011
Baja tolerancia a la aritmética. Por Jorge Raventos
Como se avizoraba, la cadena de elecciones distritales que desemboca en las primarias obligatorias del 14 de agosto, se presenta como un trayecto cargado de riesgos para el oficialismo.
La prueba inicial, librada el domingo 10 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, terminó mal (y siguió peor). Mauricio Macri estuvo a punto de imponerse en primera vuelta (47 por ciento) y le sacó casi veinte puntos de diferencia a Daniel Filmus, el candidato del Frente para la Victoria. Más preocupante aún para la Casa Rosada, Juan Cabandié, el representante de La Cámpora y colocado a dedo por la mismísima presidente como cabeza de la lista de legisladores, obtuvo apenas la mitad de la votos que cosechó Filmus y quedó a 30 puntos de distancia de la boleta del Pro, liderada por el rabino Sergio Bergman.
La caída fue dolorosa y pareció dejar groggy al gobierno. Primero hubo un empeño en celebrar la derrota como un triunfo. “Es como si Passarella hubiera organizado un festejo alegando que ahora River tiene la suerte de jugar en primera B”, comparó un gracioso. De todos modos, las imágenes contradecían las palabras: los funcionarios del gobierno nacional que acompañaban a Filmus en el bunker del FPV huyeron en masa de ese escenario antes de que los medios difundieran las cifras y tan pronto la Casa Rosada comprobó que el traspié era grave. Le dejaron al candidato la tarea de sufrir simulando que hacerlo era un placer.
La señora de Kirchner fue, si se quiere, equitativa: no saludó al vencedor, pero tampoco se comunicó con su soldado derrotado. Sólo le ordenó a Filmus, a través de Carlos Zanini –secretario Legal y Técnico del gobierno y ayuda de campo electoral- que declarase que iba a competir en la segunda vuelta.
¿Es reaccionaria la realidad?
Más allá de las inverosímiles muecas festivas, la sensibilidad artística del rosarino Fito Páez y la capacidad de abstracción del bibliotecario mayor, Horacio González, revelaron con una precisión sólo comparable a la aspereza suburbana del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, la perplejidad y la irritación del oficialismo ante la derrota. Todos ellos decidieron que, si tenían que culpar a alguien por la catástrofe padecida, no alcanzaba con cargar contra Mauricio Macri o contra el Pro: había que ir más a fondo. Los verdaderos autores eran los votantes.
Por eso salieron a disparar contra “la mitad de Buenos Aires” (en rigor, las tres cuartas partes que eludieron la boleta oficialista) con expresiones de “asco” y munición gruesa verbal. Desde “racistas” a “estropajos”, desde “tacaños” a “egoístas”, los ciudadanos porteños que votaron al Pro merecieron todo tipo de descalificaciones.
En su biografía sobre Néstor Kirchner, José Pablo Feinmann incluye una nota que revela simultáneamente el sentido profundo de las reacciones actuales y su distancia del pensamiento de Juan Perón. Mientras éste sostenía que “la única verdad es la realidad”, el Kirchner de Feinmann predica que “la realidad es reaccionaria”. Las quejas de Páez y las de los funcionarios-militantes son una rebelión contra la aritmética que evoca aquel cuento de psicólogos en que el paciente confesaba que “efectivamente, 2 más 2 es 4, pero no puedo soportarlo”.
No obstante, el sincericidio como terapia compensatoria quizás ayude a aliviar el dolor síquico, pero es dudoso que sea eficaz para curar los males electorales. El pobre Filmus, obligado a encarar la segunda vuelta electoral, musita que insultar a los ciudadanos no es buen camino para remontar una cuesta de veinte puntos, pero nadie le presta atención. Los políticos filokirchneristas que no renunciaron a hacer carrera en la ciudad de Buenos Aires (Aníbal Ibarra, Gabriela Cerruti) tomaron distancia: “Si queremos seducir y reconquistar a los ciudadanos sería bueno que empecemos por no enojarnos con lo que votaron”. Comprendieron que la ira vengativa del oficialismo y su clientela sensitiva ha desatado una oleada de bronca que hace arder las redes sociales y se proyecta ominosamente sobre las urnas del 31 de julio.
La quiebra de un nexo cultural
La derrota, la reacción intolerante y las múltiples respuestas que ella recibe están evidenciando una circunstancia de proyección más amplia que el propio calendario electoral: la brecha que se ha abierto entre la clase media urbana y “el relato” del oficialismo. Aquellos fragmentos de las clases medias que durante un período respaldaron a Néstor y Cristina Kirchner y les facilitaron altos porcentajes de aceptación en las encuestas están ahora desencantados. Se ha quebrado un nexo cultural.
Sin duda son muchos los factores que convergen en esa quiebra, pero probablemente el más significativo es el desgaste final del uso de la bandera de los derechos humanos como arma de agresión política y disciplinamiento, que el kirchnerismo empleó con eficacia durante años.
El escándalo suscitado alrededor de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, la evidencia del desvío de centenares de millones desde oficinas del Estado a la asociación presidida por la señora Hebe de Bonafini y administrada por Sergio Schoklender actuó como un ácido poderoso sobre el pilar principal del “modelo político K”. Los hechos que siguen sucediéndose en ese capítulo de la realidad (los reclamos a Bonafini de los obreros impagos o despedidos de los emprendimientos de la Fundación, los cruces de acusaciones entre Bonafini y Schoklender) profundizan la quiebra.
Simultáneamente, se ha difundido la constatación judicial -con la participación del Banco de Datos Genéticos- de que no existe coincidencia alguna entre el acervo genético de los hijos adoptivos de la titular del Grupo Clarín y el de ninguno de los casos denunciados de niños desaparecidos o apropiados en los primeros años de la tiranía militar. Este es otro testimonio arrasador sobre el uso extorsivo de la bandera de los derechos humanos. Máximas autoridades del gobierno prejuzgaron públicamente y emplearon ese falso relato para embestir contra las empresas privadas propietarias de la firma Papel Prensa.
El gobierno ve corroído, como consecuencia de sus propios actos, el relato político que le sirvió de sombrilla durante años. Y esto ocurre cuando, con la muerte de Néstor Kirchner, ha perdido la viga maestra de la construcción oficialista. La ausencia de ese liderazgo se hace más notoria cuando los conflictos internos se intensifican. Los cuadros territoriales y gremiales del justicialismo integrados al FPV se sienten maltratados y amenazados mientras se comprueba que los que han sido digitados para cubrir sus plazas (los jóvenes de La Cámpora, como el porteño Cabandié, por ejemplo) no parecen preparados para el esfuerzo.
Esto no ha sido todo
Así, las tensiones internas se multiplican. Tras la derrota porteña muchos se encarnizaron con el candidato Filmus, a quien le imputaron frialdad en la comunicación y poco compromiso con la Casa Rosada. Esto, pese a que la señora de Kirchner lo eligió a él porque era el que “mejor medía” de los tres postulantes partidarios. Otros dirigen sus reproches al gremialismo, al que culpan de haber trabajado a media máquina como revancha por la postergación de sus hombres en las listas.
El propio sector sindical está plagado de intrigas propias: el secretario general del gremio de la construcción, Gerardo Martínez, sospecha que la difusión mediática de su condición de empleado del Servicio de Inteligencia del Ejército durante los años del gobierno militar fue obra de Hugo Moyano y sus amigos, como respuesta al apoyo de la Casa Rosada al dirigente de los albañiles para suceder a Moyano en la CGT.
El oficialismo parece por instantes la caldera del diablo. Y sólo ha soportado la primera de las pruebas electorales que prologan las primarias obligatorias.
Veremos cómo evolucionan las cosas después del comicio santafesino, donde se da por descontada la victoria del socialista Bonfati y muchos conjeturan que el Frente por la Victoria puede terminar en el tercer puesto, detrás del debutante midachi Miguel Del Sel, hombre de Macri y aliado de Eduardo Duhalde.
Hay muchos que tendrán que mejorar su tolerancia a la aritmética.
Jorge Raventos Leer más...
La prueba inicial, librada el domingo 10 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, terminó mal (y siguió peor). Mauricio Macri estuvo a punto de imponerse en primera vuelta (47 por ciento) y le sacó casi veinte puntos de diferencia a Daniel Filmus, el candidato del Frente para la Victoria. Más preocupante aún para la Casa Rosada, Juan Cabandié, el representante de La Cámpora y colocado a dedo por la mismísima presidente como cabeza de la lista de legisladores, obtuvo apenas la mitad de la votos que cosechó Filmus y quedó a 30 puntos de distancia de la boleta del Pro, liderada por el rabino Sergio Bergman.
La caída fue dolorosa y pareció dejar groggy al gobierno. Primero hubo un empeño en celebrar la derrota como un triunfo. “Es como si Passarella hubiera organizado un festejo alegando que ahora River tiene la suerte de jugar en primera B”, comparó un gracioso. De todos modos, las imágenes contradecían las palabras: los funcionarios del gobierno nacional que acompañaban a Filmus en el bunker del FPV huyeron en masa de ese escenario antes de que los medios difundieran las cifras y tan pronto la Casa Rosada comprobó que el traspié era grave. Le dejaron al candidato la tarea de sufrir simulando que hacerlo era un placer.
La señora de Kirchner fue, si se quiere, equitativa: no saludó al vencedor, pero tampoco se comunicó con su soldado derrotado. Sólo le ordenó a Filmus, a través de Carlos Zanini –secretario Legal y Técnico del gobierno y ayuda de campo electoral- que declarase que iba a competir en la segunda vuelta.
¿Es reaccionaria la realidad?
Más allá de las inverosímiles muecas festivas, la sensibilidad artística del rosarino Fito Páez y la capacidad de abstracción del bibliotecario mayor, Horacio González, revelaron con una precisión sólo comparable a la aspereza suburbana del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, la perplejidad y la irritación del oficialismo ante la derrota. Todos ellos decidieron que, si tenían que culpar a alguien por la catástrofe padecida, no alcanzaba con cargar contra Mauricio Macri o contra el Pro: había que ir más a fondo. Los verdaderos autores eran los votantes.
Por eso salieron a disparar contra “la mitad de Buenos Aires” (en rigor, las tres cuartas partes que eludieron la boleta oficialista) con expresiones de “asco” y munición gruesa verbal. Desde “racistas” a “estropajos”, desde “tacaños” a “egoístas”, los ciudadanos porteños que votaron al Pro merecieron todo tipo de descalificaciones.
En su biografía sobre Néstor Kirchner, José Pablo Feinmann incluye una nota que revela simultáneamente el sentido profundo de las reacciones actuales y su distancia del pensamiento de Juan Perón. Mientras éste sostenía que “la única verdad es la realidad”, el Kirchner de Feinmann predica que “la realidad es reaccionaria”. Las quejas de Páez y las de los funcionarios-militantes son una rebelión contra la aritmética que evoca aquel cuento de psicólogos en que el paciente confesaba que “efectivamente, 2 más 2 es 4, pero no puedo soportarlo”.
No obstante, el sincericidio como terapia compensatoria quizás ayude a aliviar el dolor síquico, pero es dudoso que sea eficaz para curar los males electorales. El pobre Filmus, obligado a encarar la segunda vuelta electoral, musita que insultar a los ciudadanos no es buen camino para remontar una cuesta de veinte puntos, pero nadie le presta atención. Los políticos filokirchneristas que no renunciaron a hacer carrera en la ciudad de Buenos Aires (Aníbal Ibarra, Gabriela Cerruti) tomaron distancia: “Si queremos seducir y reconquistar a los ciudadanos sería bueno que empecemos por no enojarnos con lo que votaron”. Comprendieron que la ira vengativa del oficialismo y su clientela sensitiva ha desatado una oleada de bronca que hace arder las redes sociales y se proyecta ominosamente sobre las urnas del 31 de julio.
La quiebra de un nexo cultural
La derrota, la reacción intolerante y las múltiples respuestas que ella recibe están evidenciando una circunstancia de proyección más amplia que el propio calendario electoral: la brecha que se ha abierto entre la clase media urbana y “el relato” del oficialismo. Aquellos fragmentos de las clases medias que durante un período respaldaron a Néstor y Cristina Kirchner y les facilitaron altos porcentajes de aceptación en las encuestas están ahora desencantados. Se ha quebrado un nexo cultural.
Sin duda son muchos los factores que convergen en esa quiebra, pero probablemente el más significativo es el desgaste final del uso de la bandera de los derechos humanos como arma de agresión política y disciplinamiento, que el kirchnerismo empleó con eficacia durante años.
El escándalo suscitado alrededor de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, la evidencia del desvío de centenares de millones desde oficinas del Estado a la asociación presidida por la señora Hebe de Bonafini y administrada por Sergio Schoklender actuó como un ácido poderoso sobre el pilar principal del “modelo político K”. Los hechos que siguen sucediéndose en ese capítulo de la realidad (los reclamos a Bonafini de los obreros impagos o despedidos de los emprendimientos de la Fundación, los cruces de acusaciones entre Bonafini y Schoklender) profundizan la quiebra.
Simultáneamente, se ha difundido la constatación judicial -con la participación del Banco de Datos Genéticos- de que no existe coincidencia alguna entre el acervo genético de los hijos adoptivos de la titular del Grupo Clarín y el de ninguno de los casos denunciados de niños desaparecidos o apropiados en los primeros años de la tiranía militar. Este es otro testimonio arrasador sobre el uso extorsivo de la bandera de los derechos humanos. Máximas autoridades del gobierno prejuzgaron públicamente y emplearon ese falso relato para embestir contra las empresas privadas propietarias de la firma Papel Prensa.
El gobierno ve corroído, como consecuencia de sus propios actos, el relato político que le sirvió de sombrilla durante años. Y esto ocurre cuando, con la muerte de Néstor Kirchner, ha perdido la viga maestra de la construcción oficialista. La ausencia de ese liderazgo se hace más notoria cuando los conflictos internos se intensifican. Los cuadros territoriales y gremiales del justicialismo integrados al FPV se sienten maltratados y amenazados mientras se comprueba que los que han sido digitados para cubrir sus plazas (los jóvenes de La Cámpora, como el porteño Cabandié, por ejemplo) no parecen preparados para el esfuerzo.
Esto no ha sido todo
Así, las tensiones internas se multiplican. Tras la derrota porteña muchos se encarnizaron con el candidato Filmus, a quien le imputaron frialdad en la comunicación y poco compromiso con la Casa Rosada. Esto, pese a que la señora de Kirchner lo eligió a él porque era el que “mejor medía” de los tres postulantes partidarios. Otros dirigen sus reproches al gremialismo, al que culpan de haber trabajado a media máquina como revancha por la postergación de sus hombres en las listas.
El propio sector sindical está plagado de intrigas propias: el secretario general del gremio de la construcción, Gerardo Martínez, sospecha que la difusión mediática de su condición de empleado del Servicio de Inteligencia del Ejército durante los años del gobierno militar fue obra de Hugo Moyano y sus amigos, como respuesta al apoyo de la Casa Rosada al dirigente de los albañiles para suceder a Moyano en la CGT.
El oficialismo parece por instantes la caldera del diablo. Y sólo ha soportado la primera de las pruebas electorales que prologan las primarias obligatorias.
Veremos cómo evolucionan las cosas después del comicio santafesino, donde se da por descontada la victoria del socialista Bonfati y muchos conjeturan que el Frente por la Victoria puede terminar en el tercer puesto, detrás del debutante midachi Miguel Del Sel, hombre de Macri y aliado de Eduardo Duhalde.
Hay muchos que tendrán que mejorar su tolerancia a la aritmética.
Jorge Raventos Leer más...
martes, 21 de junio de 2011
La teoría de un solo demonio. Por Marcos Novaro
Hebe de Bonafini siempre ha sido para el oficialismo, igual que Hugo Moyano, una aliada muy necesaria y a la vez "impresentable", difícil de controlar y mantener alineada o de correr al segundo plano cuando su presencia resulta políticamente inconveniente. Hay quienes creen que su caída en desgracia perjudicaría la causa de los derechos humanos, con un efecto equivalente a lo sucedido con el ataque a La Tablada en 1989. Pero el paralelo es, por varios motivos, forzado. Por empezar, el divorcio entre Bonafini y "la causa de los derechos humanos" es desde hace tiempo evidente para mucha gente. Salvo para el discurso oficial, por lo que es natural que éste sea el principal damnificado con la crisis en curso.
El entendimiento entre los Kirchner y Hebe de Bonafini se basó en varios acuerdos; los hubo prácticos y los hubo ideológicos, algunos beneficiaron a la democracia argentina, como la reapertura de juicios por las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, y otros fueron más discutibles o directamente perjudiciales, como los que están saliendo a la luz en estos días.
Entre las cuestiones ideológicas que cimentaron esa alianza se destaca el interés por reivindicar a las víctimas de la represión no sólo como ciudadanos, es decir, titulares de derechos individuales que habían sido atropellados desde el Estado, sino como actores políticos, protagonistas de proyectos de cambio que podían servir de fuente de inspiración y guía en el presente. En alguna medida, al menos, porque en este terreno no dejó de haber sustanciales diferencias entre Bonafini, que reivindica, desde mucho antes de que los Kirchner llegaran a la Casa Rosada, el proyecto revolucionario que animó a los desaparecidos o al grueso de ellos, y llegó incluso a pedir que "los FAL con que combatieron nuestros hijos estén expuestos en la ESMA", y la línea oficial, que recoge las ideas setentistas, pero no todos los hábitos ni las prácticas políticas de aquella época.
En lo que sí coincidieron plenamente fue en usar esa memoria de los años 70, y la autoidentificación como "herederos y continuadores de aquellas luchas" como arma discursiva para descalificar y poner fuera del campo de legitimidad democrática a sus adversarios: porque si el kirchnerismo era "hijo de las Madres" y heredero de las víctimas, quienes lo criticaban podían ser tachados de continuadores o herederos de los victimarios. Los ejemplos de cómo se ha aplicado esta operación son tan abundantes y conocidos que no hace falta explayarse: goles secuestrados, Papel Prensa, las adopciones de Herrera de Noble, los "grupos de tareas" de los piquetes ruralistas, etcétera. En este sentido, es poco lo que los oficialistas pueden reprochar a los Schoklender, porque lo que éstos hicieron fue, cuanto más, transitar desprolija y torpemente el camino que los Kirchner habilitaron para usar los derechos humanos como enjuague bucal de las más diversas tropelías.
Esa operación, para ser mínimamente creíble, necesitó de una anterior, la que disculpó a los revolucionarios de los 70 de cualquier responsabilidad en la escalada de violencia que vivió el país desde bastante antes del golpe de 1976. Esta operación primera y fundamental apuntó a desterrar cualquier discusión sobre el tema, volviendo imposible siquiera tomar en consideración hechos muy notables y conocidos, como el número, las circunstancias y la condición de los muertos que la guerrilla acumuló en su haber a partir de 1970. La fórmula escogida para concretar esta operación de borramiento u olvido fue la impugnación de la "teoría de los dos demonios", argumento, por cierto, precario y objetable, tanto en términos morales como históricos, que formulara Alfonsín en la transición democrática para crear un espacio de negociación entre versiones extremas e irreconciliables sobre el pasado inmediato. El problema es que lo que el kirchnerismo ha ofrecido en su lugar no supuso una lectura superadora, ni moral ni históricamente, sino una suerte de involución hacia las tesis ya harto trajinadas en los años 60 y 70 en cuanto a que "la violencia de arriba legitima la violencia de abajo", "los pueblos y, por extensión, sus vanguardias políticas, tienen un derecho natural a la revolución" y "la superioridad moral de la izquierda, que la habilita a forjar «un país mejor» (como si los demás no lo desearan) justifica que ella ejerza cierto grado de coerción y violación de derechos sobre sus oponentes, moralmente inferiores", criterio este último que, según se ha visto, Bonafini aplica tanto a la rendición de cuentas por el uso de fondos públicos como a la discriminación entre buenos y malos periodistas, buenos y malos actos de terror, etcétera.
Esto sirvió para que Mirtha Legrand, Clarín, la Sociedad Rural o los herederos de Ricardo Balbín pudieran ser considerados responsables de lo sucedido a partir de 1976, y disculpar, en cambio, a los montoneros y al ERP; y, lo que ha sido más sutil y aún más útil para el oficialismo, para que los peronistas se vieran en la necesidad de alinearse detrás de este relato, a riesgo de que se les recordara su aval o tolerancia (compartida por muchos) a la represión ilegal, antes y después del golpe, y se los excluyera del campo "nacional y popular", monopolio de la virtud y la legitimidad.
Esta "teoría de un solo demonio" ha sido terriblemente tóxica para la democracia argentina, para nuestra cultura política y, lo que es ahora visible, para la causa de los derechos humanos. No simplemente porque la corrompió con dineros públicos y manejos propios de la peor política partidaria. En esencia, era ya tóxica antes de que el dinero empezara a fluir a manos llenas en las cuentas de Sergio Schoklender; lo fue cuando la divorció de los principios liberal-democráticos, cuando la llevó a mentir alevosamente sobre el pasado y convirtió la legitimidad de los derechos humanos en el arma con que una facción podía acallar a una enorme gama de actores sociales y políticos. Cuando debilitó todo principio de pertenencia y convivencia colectiva para afirmar como "carta de triunfo" los derechos de las víctimas y sus representantes.
Italia tiene una historia en muchos aspectos parecida a la nuestra. Pero las diferencias culturales y políticas actuales en este terreno son más instructivas que las similitudes. Uno puede encontrar en muchas ciudades italianas homenajes a los muertos de la resistencia antifascista. Mientras que el Estado paga religiosamente las pensiones de los veteranos de la Segunda Guerra. No por eso reivindica su participación en ese conflicto. Y lo que es más importante: a nadie se le ocurre por una cosa o la otra confundir la resistencia con las Brigadas Rojas.
© La Nacion Leer más...
El entendimiento entre los Kirchner y Hebe de Bonafini se basó en varios acuerdos; los hubo prácticos y los hubo ideológicos, algunos beneficiaron a la democracia argentina, como la reapertura de juicios por las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, y otros fueron más discutibles o directamente perjudiciales, como los que están saliendo a la luz en estos días.
Entre las cuestiones ideológicas que cimentaron esa alianza se destaca el interés por reivindicar a las víctimas de la represión no sólo como ciudadanos, es decir, titulares de derechos individuales que habían sido atropellados desde el Estado, sino como actores políticos, protagonistas de proyectos de cambio que podían servir de fuente de inspiración y guía en el presente. En alguna medida, al menos, porque en este terreno no dejó de haber sustanciales diferencias entre Bonafini, que reivindica, desde mucho antes de que los Kirchner llegaran a la Casa Rosada, el proyecto revolucionario que animó a los desaparecidos o al grueso de ellos, y llegó incluso a pedir que "los FAL con que combatieron nuestros hijos estén expuestos en la ESMA", y la línea oficial, que recoge las ideas setentistas, pero no todos los hábitos ni las prácticas políticas de aquella época.
En lo que sí coincidieron plenamente fue en usar esa memoria de los años 70, y la autoidentificación como "herederos y continuadores de aquellas luchas" como arma discursiva para descalificar y poner fuera del campo de legitimidad democrática a sus adversarios: porque si el kirchnerismo era "hijo de las Madres" y heredero de las víctimas, quienes lo criticaban podían ser tachados de continuadores o herederos de los victimarios. Los ejemplos de cómo se ha aplicado esta operación son tan abundantes y conocidos que no hace falta explayarse: goles secuestrados, Papel Prensa, las adopciones de Herrera de Noble, los "grupos de tareas" de los piquetes ruralistas, etcétera. En este sentido, es poco lo que los oficialistas pueden reprochar a los Schoklender, porque lo que éstos hicieron fue, cuanto más, transitar desprolija y torpemente el camino que los Kirchner habilitaron para usar los derechos humanos como enjuague bucal de las más diversas tropelías.
Esa operación, para ser mínimamente creíble, necesitó de una anterior, la que disculpó a los revolucionarios de los 70 de cualquier responsabilidad en la escalada de violencia que vivió el país desde bastante antes del golpe de 1976. Esta operación primera y fundamental apuntó a desterrar cualquier discusión sobre el tema, volviendo imposible siquiera tomar en consideración hechos muy notables y conocidos, como el número, las circunstancias y la condición de los muertos que la guerrilla acumuló en su haber a partir de 1970. La fórmula escogida para concretar esta operación de borramiento u olvido fue la impugnación de la "teoría de los dos demonios", argumento, por cierto, precario y objetable, tanto en términos morales como históricos, que formulara Alfonsín en la transición democrática para crear un espacio de negociación entre versiones extremas e irreconciliables sobre el pasado inmediato. El problema es que lo que el kirchnerismo ha ofrecido en su lugar no supuso una lectura superadora, ni moral ni históricamente, sino una suerte de involución hacia las tesis ya harto trajinadas en los años 60 y 70 en cuanto a que "la violencia de arriba legitima la violencia de abajo", "los pueblos y, por extensión, sus vanguardias políticas, tienen un derecho natural a la revolución" y "la superioridad moral de la izquierda, que la habilita a forjar «un país mejor» (como si los demás no lo desearan) justifica que ella ejerza cierto grado de coerción y violación de derechos sobre sus oponentes, moralmente inferiores", criterio este último que, según se ha visto, Bonafini aplica tanto a la rendición de cuentas por el uso de fondos públicos como a la discriminación entre buenos y malos periodistas, buenos y malos actos de terror, etcétera.
Esto sirvió para que Mirtha Legrand, Clarín, la Sociedad Rural o los herederos de Ricardo Balbín pudieran ser considerados responsables de lo sucedido a partir de 1976, y disculpar, en cambio, a los montoneros y al ERP; y, lo que ha sido más sutil y aún más útil para el oficialismo, para que los peronistas se vieran en la necesidad de alinearse detrás de este relato, a riesgo de que se les recordara su aval o tolerancia (compartida por muchos) a la represión ilegal, antes y después del golpe, y se los excluyera del campo "nacional y popular", monopolio de la virtud y la legitimidad.
Esta "teoría de un solo demonio" ha sido terriblemente tóxica para la democracia argentina, para nuestra cultura política y, lo que es ahora visible, para la causa de los derechos humanos. No simplemente porque la corrompió con dineros públicos y manejos propios de la peor política partidaria. En esencia, era ya tóxica antes de que el dinero empezara a fluir a manos llenas en las cuentas de Sergio Schoklender; lo fue cuando la divorció de los principios liberal-democráticos, cuando la llevó a mentir alevosamente sobre el pasado y convirtió la legitimidad de los derechos humanos en el arma con que una facción podía acallar a una enorme gama de actores sociales y políticos. Cuando debilitó todo principio de pertenencia y convivencia colectiva para afirmar como "carta de triunfo" los derechos de las víctimas y sus representantes.
Italia tiene una historia en muchos aspectos parecida a la nuestra. Pero las diferencias culturales y políticas actuales en este terreno son más instructivas que las similitudes. Uno puede encontrar en muchas ciudades italianas homenajes a los muertos de la resistencia antifascista. Mientras que el Estado paga religiosamente las pensiones de los veteranos de la Segunda Guerra. No por eso reivindica su participación en ese conflicto. Y lo que es más importante: a nadie se le ocurre por una cosa o la otra confundir la resistencia con las Brigadas Rojas.
© La Nacion Leer más...
lunes, 20 de junio de 2011
Es imparable el aumento de inversión en los emergentes. Por Jorge Castro
La tasa de inversión en los países emergentes aumenta siguiendo las tendencias de fondo de la economía mundial y las características de sus sistemas políticos no la frenan ni la frustran; en todo caso, como en la Argentina, lo que hacen es disminuir su intensidad.
El nivel de pobreza, la debilidad institucional, el peso de la corrupción no son lo decisivo; lo crucial son las tendencias de fondo, ante todo demográficas, y derivados : consumo per cápita, ampliación del mercado interno y capacidad exportadora .
HSBC, el segundo banco del mundo, decidió ampliar sus operaciones en la Argentina e invertirá U$S 106 millones en tres años. La decisión se tomó tras “valorar el potencial económico de largo plazo, más allá de lo coyuntural, a partir de las perspectivas de valorización de sus productos exportables”.
¿Cuáles son las tendencias de largo plazo de la economía global? La población mundial (6.900 millones de habitantes) superará los 9.000 millones en 2050 (ONU) y crece 75 / 80 millones por año.
El 98% del aumento tendrá lugar en los países emergentes.
Este giro está acompañado de dos cambios económicos centrales, de largo plazo: los países emergentes crecen 3 veces más rápido que los avanzados (7% / 8% vs. 1,5% / 2% anual) y más de 80% del crecimiento global es obra del mundo emergente.
Dentro de esta tendencia hay un vector cualitativo, decisivo económicamente: el auge de la clase media global (con ingresos entre U$S 5.000 y U$S 30.000 anuales), que podría alcanzar en 2021 a 2.000 millones de personas de los países emergentes (Brookings Institute). Para entonces su capacidad de compra sería U$S 5,6 billones. Hay que agregar que 75% del crecimiento de esta clase media global tiene lugar sólo en dos países: China e India.
China tiene 50% más de usuarios de Internet que la población norteamericana (457 millones) e India, más portadores de telefonía móvil que la población sumada de EE.UU. y Canadá. El mayor diario de lengua inglesa no es The New York Times, sino Times of India , con 200 millones de lectores.
El auge de la clase media global es sinónimo de urbanización y ésta, de incremento del consumo de energía, proteínas y metales. El cálculo del mercado de Londres es que en los próximos 10 años se consumirán más recursos naturales que en los últimos 100.
Una consecuencia central de esta tendencia de fondo es que crece el desequilibrio entre oferta y demanda agroalimentaria , arrastrado por el hecho de que los principales países emergentes (China / India), al carecer de tierras fértiles no utilizadas y experimentar una severa restricción acuífera, aumentarán sus importaciones alimentarias.
Brookings calcula que la capacidad de consumo de la clase media asiática sería 59% del total mundial en 2030 (hoy 23%). Por eso Wal Mart tiene hoy en China 267 hipermercados y planea abrir otros 300 para 2020.
La República Popular se transformaría así en un país de clase media (+ de 50% de la población) en 12 años .
En los últimos 20 años, 200 millones de campesinos chinos pasaron del campo a las ciudades, el mayor proceso de urbanización de la historia . Ahora se estima que 300 millones migrarán a las urbes en las próximas dos décadas. Unos 3 millones de campesinos arriban a los centros urbanos por semana.
Lo real es lo actual y lo posible. Si Argentina recibiera un porcentaje semejante de inversión extranjera directa (IED) al que reciben sus vecinos (Brasil / Uruguay / Chile), obtendría este año más de U$S 35.000 millones, estimación conservadora.
Hay que sumarle que probablemente es el país de América latina de más alta tasa de ahorro, sólo que en el exterior y ajeno a la inversión , como lo indican los U$S 60.000 millones que se han fugado desde 2007.
La falta de capitales ha dejado de ser una restricción en el proceso de acumulación del siglo XXI.
Leer más...
El nivel de pobreza, la debilidad institucional, el peso de la corrupción no son lo decisivo; lo crucial son las tendencias de fondo, ante todo demográficas, y derivados : consumo per cápita, ampliación del mercado interno y capacidad exportadora .
HSBC, el segundo banco del mundo, decidió ampliar sus operaciones en la Argentina e invertirá U$S 106 millones en tres años. La decisión se tomó tras “valorar el potencial económico de largo plazo, más allá de lo coyuntural, a partir de las perspectivas de valorización de sus productos exportables”.
¿Cuáles son las tendencias de largo plazo de la economía global? La población mundial (6.900 millones de habitantes) superará los 9.000 millones en 2050 (ONU) y crece 75 / 80 millones por año.
El 98% del aumento tendrá lugar en los países emergentes.
Este giro está acompañado de dos cambios económicos centrales, de largo plazo: los países emergentes crecen 3 veces más rápido que los avanzados (7% / 8% vs. 1,5% / 2% anual) y más de 80% del crecimiento global es obra del mundo emergente.
Dentro de esta tendencia hay un vector cualitativo, decisivo económicamente: el auge de la clase media global (con ingresos entre U$S 5.000 y U$S 30.000 anuales), que podría alcanzar en 2021 a 2.000 millones de personas de los países emergentes (Brookings Institute). Para entonces su capacidad de compra sería U$S 5,6 billones. Hay que agregar que 75% del crecimiento de esta clase media global tiene lugar sólo en dos países: China e India.
China tiene 50% más de usuarios de Internet que la población norteamericana (457 millones) e India, más portadores de telefonía móvil que la población sumada de EE.UU. y Canadá. El mayor diario de lengua inglesa no es The New York Times, sino Times of India , con 200 millones de lectores.
El auge de la clase media global es sinónimo de urbanización y ésta, de incremento del consumo de energía, proteínas y metales. El cálculo del mercado de Londres es que en los próximos 10 años se consumirán más recursos naturales que en los últimos 100.
Una consecuencia central de esta tendencia de fondo es que crece el desequilibrio entre oferta y demanda agroalimentaria , arrastrado por el hecho de que los principales países emergentes (China / India), al carecer de tierras fértiles no utilizadas y experimentar una severa restricción acuífera, aumentarán sus importaciones alimentarias.
Brookings calcula que la capacidad de consumo de la clase media asiática sería 59% del total mundial en 2030 (hoy 23%). Por eso Wal Mart tiene hoy en China 267 hipermercados y planea abrir otros 300 para 2020.
La República Popular se transformaría así en un país de clase media (+ de 50% de la población) en 12 años .
En los últimos 20 años, 200 millones de campesinos chinos pasaron del campo a las ciudades, el mayor proceso de urbanización de la historia . Ahora se estima que 300 millones migrarán a las urbes en las próximas dos décadas. Unos 3 millones de campesinos arriban a los centros urbanos por semana.
Lo real es lo actual y lo posible. Si Argentina recibiera un porcentaje semejante de inversión extranjera directa (IED) al que reciben sus vecinos (Brasil / Uruguay / Chile), obtendría este año más de U$S 35.000 millones, estimación conservadora.
Hay que sumarle que probablemente es el país de América latina de más alta tasa de ahorro, sólo que en el exterior y ajeno a la inversión , como lo indican los U$S 60.000 millones que se han fugado desde 2007.
La falta de capitales ha dejado de ser una restricción en el proceso de acumulación del siglo XXI.
Leer más...
viernes, 17 de junio de 2011
Carta de María Delicia Rearte de Giachino a Cristina Kirchner
CARTA ABIERTA A LA SRA. COMANDANTE EN JEFE DE LAS FFAA DE LA NACIÓN DRA. CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER
De mi mayor consideración:
Con el debido respeto me dirijo a usted en su condición de Comandante en Jefe de las FFAA de la Nación Argentina, de la cual ejerce usted la Primera Magistratura, solicitándole referencias acerca de dos graves hechos ocurridos en los últimos días en el ámbito castrense y que conmueven a los argentinos en sus más profundos sentimientos de honra a sus Héroes.
Seguramente estará en antecedentes de la actitud del Sr. Ministro de Defensa de la Nación Arturo Puricelli, quien sancionara con grave pena al Sr. Tcel. D.Víctor Manuel Paz, por haber ordenado en su Reg. un acto de homenaje al Sr. CAIM D. Carlos Hugo Robacio VGM fallecido el 30 de Mayo pasado. El CAIM Robacio, Héroe de Malvinas, cuyo desempeño en dicha guerra fue un ejemplo de valor, de profesionalismo, de ejemplo a sus hombres a los cuales supo conducir como un verdadero soldado de Dios y la Patria, y que fuera indignamente menospreciado por el Sr. Ministro al castigar a quien dignamente quiso brindarle un postrer homenaje. El pasado 9 de Junio, en Mar del Plata el Sr. Arquitecto Marcelo Artime, Presidente del Concejo Deliberante, retiró un cuadro con la imagen del Sr. CFIM (PM) D. Pedro Edgardo Giachino” POR PEDIDO DE ORGANIZACIONES DE DDHH”, según expresó, con ligereza, en los programas emitidos por el canal de TV C5N, el día viernes 10 a las 21,30 y 24hs. Resulta no solo doloroso, sino insultante, que se denigre en esa forma la memoria de un HEROE NACIONAL, que con su sangre devolviera a la Patria su integra Soberanía, mancillada desde 1833 por el usurpador ingles. Estos dos hechos, ocurridos, casi sin solución de continuidad, ofenden la dignidad de las FFAA, que usted comanda y destruyen la moral de un pueblo, del cual rige usted los destinos y al que se le están robando los valores que lo hicieron grande, sumiéndolo en la negación de un destino de grandeza, cual se lo prometieran hombres de la talla de ROBACIO y GIACHINO, en su entrega al juramento del deber y a la más auténtica defensa de los DDHH, con la entrega personal, sin límites, al “BIEN COMUN” Sra. Presidente de la Nación Argentina de la cual comanda sus FFAA, los hechos mencionados ameritan una aclaración de su parte, en la certeza de que todos los ciudadanos argentinos gozamos de los mismos DDHH, que ciertos personajes que en la actualidad degradan con su bajeza la memoria histórica de un pueblo sumido, hoy, en la ignorancia y la mentira, enarbolando el odio como remedo de la Justicia y la venganza como tapadera de la corrupción y la incapacidad. Si desde su lugar de tanta responsabilidad no se defienden el pasado, el presente y el futuro de la SOBERANIA NACIONAL, rebajando a quienes pelearon por ella, no esperemos más que el desprecio del enemigo, la burla del mundo y el dolor de los que perdimos los DDHH. Señora, a 48 horas de cumplirse 29 años de” la nueva usurpación de las Islas Malvinas por Gran Bretaña” el 14 de Junio de 1982, esta vez mucho más poderosa y atrevida, que los intereses bastardos de politiqueros y cipayos, advenedisos y obsecuentes, no sigan ultrajando LA GLORIA DE LA HEROICA GESTA.
RESPETUOSAMENTE
MARIA DELICIA REARTE DE GIACHINO Leer más...
De mi mayor consideración:
Con el debido respeto me dirijo a usted en su condición de Comandante en Jefe de las FFAA de la Nación Argentina, de la cual ejerce usted la Primera Magistratura, solicitándole referencias acerca de dos graves hechos ocurridos en los últimos días en el ámbito castrense y que conmueven a los argentinos en sus más profundos sentimientos de honra a sus Héroes.
Seguramente estará en antecedentes de la actitud del Sr. Ministro de Defensa de la Nación Arturo Puricelli, quien sancionara con grave pena al Sr. Tcel. D.Víctor Manuel Paz, por haber ordenado en su Reg. un acto de homenaje al Sr. CAIM D. Carlos Hugo Robacio VGM fallecido el 30 de Mayo pasado. El CAIM Robacio, Héroe de Malvinas, cuyo desempeño en dicha guerra fue un ejemplo de valor, de profesionalismo, de ejemplo a sus hombres a los cuales supo conducir como un verdadero soldado de Dios y la Patria, y que fuera indignamente menospreciado por el Sr. Ministro al castigar a quien dignamente quiso brindarle un postrer homenaje. El pasado 9 de Junio, en Mar del Plata el Sr. Arquitecto Marcelo Artime, Presidente del Concejo Deliberante, retiró un cuadro con la imagen del Sr. CFIM (PM) D. Pedro Edgardo Giachino” POR PEDIDO DE ORGANIZACIONES DE DDHH”, según expresó, con ligereza, en los programas emitidos por el canal de TV C5N, el día viernes 10 a las 21,30 y 24hs. Resulta no solo doloroso, sino insultante, que se denigre en esa forma la memoria de un HEROE NACIONAL, que con su sangre devolviera a la Patria su integra Soberanía, mancillada desde 1833 por el usurpador ingles. Estos dos hechos, ocurridos, casi sin solución de continuidad, ofenden la dignidad de las FFAA, que usted comanda y destruyen la moral de un pueblo, del cual rige usted los destinos y al que se le están robando los valores que lo hicieron grande, sumiéndolo en la negación de un destino de grandeza, cual se lo prometieran hombres de la talla de ROBACIO y GIACHINO, en su entrega al juramento del deber y a la más auténtica defensa de los DDHH, con la entrega personal, sin límites, al “BIEN COMUN” Sra. Presidente de la Nación Argentina de la cual comanda sus FFAA, los hechos mencionados ameritan una aclaración de su parte, en la certeza de que todos los ciudadanos argentinos gozamos de los mismos DDHH, que ciertos personajes que en la actualidad degradan con su bajeza la memoria histórica de un pueblo sumido, hoy, en la ignorancia y la mentira, enarbolando el odio como remedo de la Justicia y la venganza como tapadera de la corrupción y la incapacidad. Si desde su lugar de tanta responsabilidad no se defienden el pasado, el presente y el futuro de la SOBERANIA NACIONAL, rebajando a quienes pelearon por ella, no esperemos más que el desprecio del enemigo, la burla del mundo y el dolor de los que perdimos los DDHH. Señora, a 48 horas de cumplirse 29 años de” la nueva usurpación de las Islas Malvinas por Gran Bretaña” el 14 de Junio de 1982, esta vez mucho más poderosa y atrevida, que los intereses bastardos de politiqueros y cipayos, advenedisos y obsecuentes, no sigan ultrajando LA GLORIA DE LA HEROICA GESTA.
RESPETUOSAMENTE
MARIA DELICIA REARTE DE GIACHINO Leer más...
jueves, 16 de junio de 2011
La batalla por las madres. Por Claudio Chaves
Si en algún momento Cristina pensó resignar su candidatura a la Presidencia, (cosa que no creo haya ocurrido nunca) hoy con el caso Hebe de Bonafini, el asunto queda, a mi manera de entender, totalmente descartado. Se presentará y con seguridad con vicepresidente peronista. No hay dudas que el tema Madres de Plaza de Mayo, HIJOS, Hebe y Carlotto conforman el núcleo duro de este gobierno. Fue la savia vivificante de un grupo de político, sin pasado en el peronismo, que cedió argumentos, relatos y visiones, al kirchnerismo que las asumió como suyas, empujando también a adoptarles a ese paquidermo descabezado que es el peronismo. Muy pocas voces se alzaron de su seno para denunciar este copamiento ideológico que ha tergiversado aviesamente la historia argentina y la del peronismo de los últimos treinta años.
Esta malversación obliga a un enorme esfuerzo intelectual capaz de recrear una nueva corriente de revisionismo histórico que salga al cruce de la “Historia Oficial” y recupere para la memoria de las nuevas generaciones la verdad sobre los jóvenes idealistas, justos y democráticos que ensombrecieron la vida política argentina del 60’ y el 70’. No solo de ellos sino también de los distintos actores que desplegaron su impronta en aquellos años.
Pero volviendo a Cristina, si el tema Madres es, como creo, el núcleo duro de la esencia del kirchnerismo, hoy el gobierno y sus adeptos atraviesan un profundo estado de crisis. Crisis que los obliga, a no bajar los brazos y a defender, incluso lo indefendible. “Ya habrá tiempo para hacernos cargo de lo que ha significado Schoklender” (Forster. Página 12. 15/6/11)
Privilegiando sus organizaciones y sus amigos por sobre el país que no le sobra el tiempo y necesita saber ya la verdad de esta vergüenza.
Sin Cristina la identidad adquirida a golpes de tergiversaciones se pierde.
LA FUNDACIÓN MADRES
El barco ha sufrido un daño bajo la línea de flotación. El fraude de la Fundación los interpela más fuertemente que la derrota electoral del 2009. Como dice Forster en Página 12 del 15/6/11: “Horadan al gobierno lastimándolo donde más le duele”
De manera que sin Cristina, Madres se hunde y con ellas trastabillarían los dislates cometidos con las FF.AA., las fuerzas de seguridad, la Iglesia y el periodismo. No pueden darse ese lujo. No quedaría nada de ellos más que un mal recuerdo y mucha bronca.
Si este gobierno ha tenido un triunfo en el campo del pensamiento (al menos hasta ahora) ese ha sido el falsear una etapa de nuestro pasado. Tan grave es la situación que, por ejemplo el Consejo Deliberante de Mar del Plata acaba de retirar el cuadro del Capitán Giachino, héroe de Malvinas a pedido de un organismo de derechos humanos. ¿Cuál es la razón?
¿El marino violó, acaso, algún derecho humano? Visto desdel lado inglés, posiblemente, sí. Aunque es relativo, en virtud de los extremados cuidados que el Capitán tomó para lograr la rendición del Gobernador británico de Malvinas. Visto desde el lado argentino es dudoso. ¡Como puede, entonces, un organismo de poder, administración y gestión como es un Consejo Deliberante acceder a semejante solicitud que debilita el sentimiento de nacionalidad?
¡Es que, ultimadamente, los organismos de derechos humanos siempre tienen la razón y los militares la culpa de todo!
¿No hay algún concejal capaz de entender la diferencia existente entre el bien el mal del país?
¡No… se ve que no lo hay! ¿Y porqué?
Por lo que ha dicho Feletti (Vice Ministro de Economía) que el actual gobierno ha ganado la batalla cultural. Ciertamente no se equivoca, uno de sus principales combates ganados ha sido instalar la idea de que los jóvenes revolucionarios del 70’ han sido luchadores por la justicia, la igualdad y el derecho, y en el mismo combo condenar a las FF.AA. en su conjunto por la batalla que ganaron contra la subversión, independientemente de las aberraciones cometidas. Como si los argentinos condenáramos la Guerra de la Independencia por las desviaciones celebradas por la soldadesca, luego de triunfo.
¿Saben los argentinos que luego de cada batalla ganada por cualquiera de los bandos en pugna como por ejemplo en Tucumám, Salta, Suipacha o Sipe–Sipe, para citar solo algunas, los triunfadores recorrían el campo de los muertos llevándose ponchos, botas, chiripá, armas, uniformes y cuanto de uso diario y cotidiano dejaba el enemigo inerte.
Esta observación que hago, que se fundamenta en hechos históricos, de ninguna manera pretende justificar la barbarie guerrera. Lamentablemente la guerra saca lo peor que cada ser humano tiene dentro de sí. Por eso lo que habría que evitar es llegar a ese extremo. ¿Se puede?
Lo del triunfo cultural no lo dice solo Feletti, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia lo afirma también. Ante la pregunta del periodista de La Nación 12/6/11
P: A la Argentina le cuesta mucho trazar políticas públicas
Lorenzetti: Sí. El país necesita políticas de Estado en materia de seguridad, corrupción, medio ambiente, educación y otros asuntos. No las hay. Pero sin embargo, sí lo logró en materia de derechos humanos, donde los tres poderes y los partidos políticos llegaron a una coincidencia básica.
Las coincidencias a las cuales se debe referir el Presidente de la Suprema Corte de Justicia es que en el país solo violaron los derechos humanos las FF.AA puesto que son los únicos juzgados. ¿Y los subversivos? Mejor no meterse.
De manera que este logro no lo van arrojar por la borda, a Hebe hay que defenderla a como venga el asunto. Ella es la cara activa, no de las Madres que reclamaron y reclaman legítimamente saber sobre sus hijos y su destino, muertos en una guerra bestial y despiadada. No. Hebe es la voz reivindicatoria de la violencia guerrillera del 70’, no de la justicia y la humanidad del reclamo de las Madres. Es el eco de la revolución que quedará inconclusa para siempre.
No cabe duda que este asunto va a costar revertirlo y llevar a las nuevas generaciones la verdad de lo ocurrido.
EL PENSAMIENTO DE FORSTER
En el artículo de marras aparece claro lo contradictorio y acomodaticio del pensamiento de este intelectual admirado por el kirchnerismo.
Veamos. Para justificar a Bonaffini asegura:
“Lo de Hebe y Schoklender es una relación desdichada nacidas de vidas dañadas por un mal que asoló al país”
Esta idea la repite en dos oportunidades en el texto citado. ¿Que nos quiere decir el autor. Que pretende explicar? Sencillo.
Justificar a ambos y liberarlos de la responsabilidad individual en el destino y el camino que cada uno de ellos ha elegido. No son responsables de sus actos. ¡Al fin y al cabo! el problema ha sido el “mal que asoló al país”.
El individuo y su responsabilidad personal desaparecen diluidos en el mal de todos. Contradictorio con el otro pensamiento, muy de Forster también, por el cual este gobierno ha instalado la política como herramienta conciente del cambio. La voluntad política de torcer las leyes secretas e inmutables de la vida. Esto es, corregir desde la voluntad la dirección de la historia.
Para justificar la inconducta personal, el ambiente, la sociedad, las clases dominantes son los responsables.
Para justificar al gobierno de Kirchner que va contra la corriente de las leyes secretas de la historia impera la voluntad individual.
Pero quizás lo más infortunado de este artículo sea la idea recurrente de que Hebe es la voz “de los que no aceptaron la política de la reconciliación” “ella acusa a los profetas de la memoria corta, a los adalides de reconciliaciones fundadas en el borramiento de responsabilidades” y eso es lo bueno “lo mejor de nosotros mismos”
¿Cómo si la guerrilla no hubiera tenido responsabilidad en la sangre vertida y luego de borrarse de esta responsabilidad negar e impedir la reconciliación?
Todas las piezas fundamentales de este gobierno han salido a defender a Hebe. Falta la dama. Por eso y mucho más su candidatura es inevitable. Leer más...
Esta malversación obliga a un enorme esfuerzo intelectual capaz de recrear una nueva corriente de revisionismo histórico que salga al cruce de la “Historia Oficial” y recupere para la memoria de las nuevas generaciones la verdad sobre los jóvenes idealistas, justos y democráticos que ensombrecieron la vida política argentina del 60’ y el 70’. No solo de ellos sino también de los distintos actores que desplegaron su impronta en aquellos años.
Pero volviendo a Cristina, si el tema Madres es, como creo, el núcleo duro de la esencia del kirchnerismo, hoy el gobierno y sus adeptos atraviesan un profundo estado de crisis. Crisis que los obliga, a no bajar los brazos y a defender, incluso lo indefendible. “Ya habrá tiempo para hacernos cargo de lo que ha significado Schoklender” (Forster. Página 12. 15/6/11)
Privilegiando sus organizaciones y sus amigos por sobre el país que no le sobra el tiempo y necesita saber ya la verdad de esta vergüenza.
Sin Cristina la identidad adquirida a golpes de tergiversaciones se pierde.
LA FUNDACIÓN MADRES
El barco ha sufrido un daño bajo la línea de flotación. El fraude de la Fundación los interpela más fuertemente que la derrota electoral del 2009. Como dice Forster en Página 12 del 15/6/11: “Horadan al gobierno lastimándolo donde más le duele”
De manera que sin Cristina, Madres se hunde y con ellas trastabillarían los dislates cometidos con las FF.AA., las fuerzas de seguridad, la Iglesia y el periodismo. No pueden darse ese lujo. No quedaría nada de ellos más que un mal recuerdo y mucha bronca.
Si este gobierno ha tenido un triunfo en el campo del pensamiento (al menos hasta ahora) ese ha sido el falsear una etapa de nuestro pasado. Tan grave es la situación que, por ejemplo el Consejo Deliberante de Mar del Plata acaba de retirar el cuadro del Capitán Giachino, héroe de Malvinas a pedido de un organismo de derechos humanos. ¿Cuál es la razón?
¿El marino violó, acaso, algún derecho humano? Visto desdel lado inglés, posiblemente, sí. Aunque es relativo, en virtud de los extremados cuidados que el Capitán tomó para lograr la rendición del Gobernador británico de Malvinas. Visto desde el lado argentino es dudoso. ¡Como puede, entonces, un organismo de poder, administración y gestión como es un Consejo Deliberante acceder a semejante solicitud que debilita el sentimiento de nacionalidad?
¡Es que, ultimadamente, los organismos de derechos humanos siempre tienen la razón y los militares la culpa de todo!
¿No hay algún concejal capaz de entender la diferencia existente entre el bien el mal del país?
¡No… se ve que no lo hay! ¿Y porqué?
Por lo que ha dicho Feletti (Vice Ministro de Economía) que el actual gobierno ha ganado la batalla cultural. Ciertamente no se equivoca, uno de sus principales combates ganados ha sido instalar la idea de que los jóvenes revolucionarios del 70’ han sido luchadores por la justicia, la igualdad y el derecho, y en el mismo combo condenar a las FF.AA. en su conjunto por la batalla que ganaron contra la subversión, independientemente de las aberraciones cometidas. Como si los argentinos condenáramos la Guerra de la Independencia por las desviaciones celebradas por la soldadesca, luego de triunfo.
¿Saben los argentinos que luego de cada batalla ganada por cualquiera de los bandos en pugna como por ejemplo en Tucumám, Salta, Suipacha o Sipe–Sipe, para citar solo algunas, los triunfadores recorrían el campo de los muertos llevándose ponchos, botas, chiripá, armas, uniformes y cuanto de uso diario y cotidiano dejaba el enemigo inerte.
Esta observación que hago, que se fundamenta en hechos históricos, de ninguna manera pretende justificar la barbarie guerrera. Lamentablemente la guerra saca lo peor que cada ser humano tiene dentro de sí. Por eso lo que habría que evitar es llegar a ese extremo. ¿Se puede?
Lo del triunfo cultural no lo dice solo Feletti, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia lo afirma también. Ante la pregunta del periodista de La Nación 12/6/11
P: A la Argentina le cuesta mucho trazar políticas públicas
Lorenzetti: Sí. El país necesita políticas de Estado en materia de seguridad, corrupción, medio ambiente, educación y otros asuntos. No las hay. Pero sin embargo, sí lo logró en materia de derechos humanos, donde los tres poderes y los partidos políticos llegaron a una coincidencia básica.
Las coincidencias a las cuales se debe referir el Presidente de la Suprema Corte de Justicia es que en el país solo violaron los derechos humanos las FF.AA puesto que son los únicos juzgados. ¿Y los subversivos? Mejor no meterse.
De manera que este logro no lo van arrojar por la borda, a Hebe hay que defenderla a como venga el asunto. Ella es la cara activa, no de las Madres que reclamaron y reclaman legítimamente saber sobre sus hijos y su destino, muertos en una guerra bestial y despiadada. No. Hebe es la voz reivindicatoria de la violencia guerrillera del 70’, no de la justicia y la humanidad del reclamo de las Madres. Es el eco de la revolución que quedará inconclusa para siempre.
No cabe duda que este asunto va a costar revertirlo y llevar a las nuevas generaciones la verdad de lo ocurrido.
EL PENSAMIENTO DE FORSTER
En el artículo de marras aparece claro lo contradictorio y acomodaticio del pensamiento de este intelectual admirado por el kirchnerismo.
Veamos. Para justificar a Bonaffini asegura:
“Lo de Hebe y Schoklender es una relación desdichada nacidas de vidas dañadas por un mal que asoló al país”
Esta idea la repite en dos oportunidades en el texto citado. ¿Que nos quiere decir el autor. Que pretende explicar? Sencillo.
Justificar a ambos y liberarlos de la responsabilidad individual en el destino y el camino que cada uno de ellos ha elegido. No son responsables de sus actos. ¡Al fin y al cabo! el problema ha sido el “mal que asoló al país”.
El individuo y su responsabilidad personal desaparecen diluidos en el mal de todos. Contradictorio con el otro pensamiento, muy de Forster también, por el cual este gobierno ha instalado la política como herramienta conciente del cambio. La voluntad política de torcer las leyes secretas e inmutables de la vida. Esto es, corregir desde la voluntad la dirección de la historia.
Para justificar la inconducta personal, el ambiente, la sociedad, las clases dominantes son los responsables.
Para justificar al gobierno de Kirchner que va contra la corriente de las leyes secretas de la historia impera la voluntad individual.
Pero quizás lo más infortunado de este artículo sea la idea recurrente de que Hebe es la voz “de los que no aceptaron la política de la reconciliación” “ella acusa a los profetas de la memoria corta, a los adalides de reconciliaciones fundadas en el borramiento de responsabilidades” y eso es lo bueno “lo mejor de nosotros mismos”
¿Cómo si la guerrilla no hubiera tenido responsabilidad en la sangre vertida y luego de borrarse de esta responsabilidad negar e impedir la reconciliación?
Todas las piezas fundamentales de este gobierno han salido a defender a Hebe. Falta la dama. Por eso y mucho más su candidatura es inevitable. Leer más...
domingo, 12 de junio de 2011
El país ya no se autoabastece. Por Jorge Lapeña
La Argentina ha perdido en 2010 su condición de país autoabastecido en materia energética. Este había sido un objetivo largamente perseguido por los gobiernos argentinos desde el descubrimiento de petróleo, en 1907. Esa condición se alcanzó finalmente en 1989, y fue posible por la conjunción de factores políticos, institucionales y técnicos: 1) la existencia de una política nacional permanente; 2) el descubrimiento por YPF de las grandes reservas de gas natural en las décadas del 70 y el 80, y 3) el incremento sostenido de la producción nacional de hidrocarburos en un marco de inversión creciente
Las causas son conocidas: la caída productiva crónica y sin precedente de nuestros yacimientos, que está asociada a la disminución de las reservas comprobadas, producto de la falta de inversión de riesgo en exploración de estos años. Nuestro país combina a lo largo de esta década oferta decreciente con demanda creciente: el déficit es una resultante natural.
Un caso interesante para ver cómo la Argentina ha degradado su condición energética es el del gas natural, la columna vertebral del sistema. El país firmó hasta 2004 contratos de exportación de gas natural por 27 millones de m3/día que aproximadamente representan un saldo exportable de un 25% del mercado total. Hoy las exportaciones son apenas el 1% de lo comprometido. En cambio, las importaciones (por gasoducto desde Bolivia y como gas natural licuado desde los puertos de Bahía Blanca y Escobar) hoy ascienden a 26 millones de m3/día con tendencia creciente. Las importaciones incluyen además cantidades crecientes de gasoil y fueloil para la generación eléctrica.
La pérdida del autoabastecimiento viene acompañada de dos efectos indeseables. Lo primero será el cambio de signo no coyuntural de la balanza comercial energética: hasta ahora el sector aportaba dólares, y ahora comenzará a demandarlos en forma creciente. En 2006 el saldo de la balanza comercial era de unos US$ 5600 millones; en 2011 habrá un saldo negativo que superará los US$ 1000 millones; las proyecciones a mediano y largo plazo indican que las importaciones crecerán en magnitud.
En segundo lugar, las importaciones agravarán las cuentas del Tesoro aumentando los subsidios, porque los precios del producto importado son muy superiores al valor con que dicho producto se comercializa en el mercado interno. Si las estaciones de servicio vendieran el GNC al precio de importación, éste debería subir en el surtidor en un 150%; evitar esto implica elevar subsidios. Los subsidios energéticos son crecientes e insostenibles y comprometen junto con los subsidios al transporte un alto porcentaje del PBI. Una cuestión adicional sobre las importaciones de gas natural: dudo que las soluciones que se están implementando con el apuro sean las más convenientes y las más racionales para la planificación energética estratégica. Habrá que poner la lupa sobre este tema; transparentar y sobre todo ver si los precios que pagamos son competitivos y están exentos de sobrecostos.
El autor fue secretario de energía de la Nación Leer más...
Las causas son conocidas: la caída productiva crónica y sin precedente de nuestros yacimientos, que está asociada a la disminución de las reservas comprobadas, producto de la falta de inversión de riesgo en exploración de estos años. Nuestro país combina a lo largo de esta década oferta decreciente con demanda creciente: el déficit es una resultante natural.
Un caso interesante para ver cómo la Argentina ha degradado su condición energética es el del gas natural, la columna vertebral del sistema. El país firmó hasta 2004 contratos de exportación de gas natural por 27 millones de m3/día que aproximadamente representan un saldo exportable de un 25% del mercado total. Hoy las exportaciones son apenas el 1% de lo comprometido. En cambio, las importaciones (por gasoducto desde Bolivia y como gas natural licuado desde los puertos de Bahía Blanca y Escobar) hoy ascienden a 26 millones de m3/día con tendencia creciente. Las importaciones incluyen además cantidades crecientes de gasoil y fueloil para la generación eléctrica.
La pérdida del autoabastecimiento viene acompañada de dos efectos indeseables. Lo primero será el cambio de signo no coyuntural de la balanza comercial energética: hasta ahora el sector aportaba dólares, y ahora comenzará a demandarlos en forma creciente. En 2006 el saldo de la balanza comercial era de unos US$ 5600 millones; en 2011 habrá un saldo negativo que superará los US$ 1000 millones; las proyecciones a mediano y largo plazo indican que las importaciones crecerán en magnitud.
En segundo lugar, las importaciones agravarán las cuentas del Tesoro aumentando los subsidios, porque los precios del producto importado son muy superiores al valor con que dicho producto se comercializa en el mercado interno. Si las estaciones de servicio vendieran el GNC al precio de importación, éste debería subir en el surtidor en un 150%; evitar esto implica elevar subsidios. Los subsidios energéticos son crecientes e insostenibles y comprometen junto con los subsidios al transporte un alto porcentaje del PBI. Una cuestión adicional sobre las importaciones de gas natural: dudo que las soluciones que se están implementando con el apuro sean las más convenientes y las más racionales para la planificación energética estratégica. Habrá que poner la lupa sobre este tema; transparentar y sobre todo ver si los precios que pagamos son competitivos y están exentos de sobrecostos.
El autor fue secretario de energía de la Nación Leer más...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
